3 señales de que esto te pasa
Quieres saber todo
Es natural querer saber qué pasa en sesión. Pero esa necesidad puede romper el espacio que tu hijo necesita.
Tienes miedo
Es comprensible preocuparte por su seguridad o por cómo acompañarlo. Esas preguntas tienen lugar en el encuadre.
Tu hijo se cerró
Si siente que lo que dice va a llegar a tus oídos, censura. Y la terapia pierde su función.
Cómo trabajo este dolor
No te voy a decir que dejes de preocuparte. Antes de empezar hablamos con el adolescente y sus responsables sobre privacidad, participación de la familia y límites de confidencialidad.
La muralla protege la confianza, pero también tiene puertas definidas para el cuidado. No es un reporte de cada conversación ni un secreto sin excepciones: acordamos qué información se comparte, con quién y en qué circunstancias.
La privacidad protege el espacio de tu hijo. El encuadre explica cómo puedes acompañar sin convertirlo en un interrogatorio.
Tu rol no termina — se transforma. Sostener el vínculo en casa, notar cambios, preguntar sin exigir. Dejas de vigilar y pasas a acompañar.
Si acompañas el proceso de tu hijo a distancia, también necesitamos acordar cómo participarás y cómo actuar ante preocupaciones por su seguridad.
Si esta parte te genera dudas, hablarlo antes ayuda. El encuentro inicial de US$37.49 es donde conversamos el encuadre.
Encuentro inicial · US$37.49Este contenido es educativo y no reemplaza una consulta psicológica. En crisis: 988 (EE. UU. y Canadá), 024 (España), 112 (Europa) o 106 (Colombia).
Lee el artículo completo
Si quieres entender la estructura completa —movimiento por movimiento—:
La muralla y sus puertas: confidencialidad en la terapia de tu hijo →