3 señales de que estás entregando tu poder
Cuentas todo lo que hizo
Tienes la lista completa de agravios. Pero no aparece, en ningún lado, lo que tú decidiste.
Esperas que cambie
Tu energía está puesta en que el otro reconozca, explique o se disculpe. Y eso no depende de ti.
No te mueves
Aunque sabes qué necesitas hacer, no lo haces. Como si el permiso tuviera que venir de afuera.
Cómo trabajo este dolor
No te voy a decir "ya supéralo" ni "fue tu culpa". Te voy a ayudar a separar dos cosas que siempre confundimos: lo que hizo el otro (que es de él) y lo que tú decidiste (que es lo único que puedes cambiar).
"No le eximas de la responsabilidad de haber tomado esa decisión, porque es una eximencia tuya."
Nombrar las dos cosas — sin que una cancele la otra — es donde recuperas el poder de decidir qué hacer ahora.
Si llevas tiempo atrapado contando lo que hizo el otro, la valoración de US$25 es donde empezamos a mirar tu propia parte sin hundirte.
Agenda tu valoración · US$25Este contenido es educativo y no reemplaza una consulta psicológica. En crisis: línea 106.