Ansiedad

Ataques de panico: lo que nadie te dice mientras te pasa

Por Ricardo De Castro King, Psicólogo Clínico · Tarjeta Profesional 106127

El corazon se dispara. No puedes respirar. Sientes que te vas a morir o a volverte loco. Dura 10 minutos pero se siente como una hora. Y lo peor: el miedo a que vuelva a pasar se convierte en su propio disparador.

Lo que realmente esta pasando en tu cuerpo

Un ataque de panico es una descarga masiva de adrenalina. Tu amigdala detecto una "amenaza" (que puede ser un pensamiento, una sensacion fisica o nada identificable) y activo el sistema de pelea o huida al maximo. Taquicardia, hiperventilacion, sudor, mareo, hormigueo — todo tiene explicacion fisiologica. Ninguno es peligroso.

Lo que empeora un ataque

Luchar contra el. Resistir la sensacion la amplifica. Tu cuerpo interpreta la resistencia como confirmacion de peligro.

Buscar la salida. Salir corriendo del lugar alivia momentaneamente pero refuerza la creencia de que el lugar era peligroso. Proxima vez, el panico llega antes.

Hiperventilarte mas. Respirar rapido baja el CO2 en sangre y produce mas mareo y hormigueo — confirmando tu miedo de que "algo grave pasa."

Lo que funciona en el momento

Exhalar largo. Inhala 4 segundos, exhala 8. La exhalacion larga activa el parasimpatico. No intentes respirar profundo — intenta respirar lento.

Nombra lo que pasa. "Estoy teniendo un ataque de panico. Es adrenalina. No es peligroso. Va a pasar en minutos." Verbalizar activa la corteza prefrontal y calma la amigdala.

Ancla sensorial. Pon las manos bajo agua fria. Muerde un limon. Huele algo fuerte. La estimulacion sensorial intensa "interrumpe" el circuito de panico.

Los ataques de panico se tratan. Con terapia cognitivo-conductual, la mayoria de las personas dejan de tenerlos en 8 a 12 sesiones. No tienes que vivir con miedo al proximo ataque.