El corazón se dispara, falta el aire y aparece el miedo a morir o perder el control. Una experiencia así puede sentirse interminable. Después, el temor a que vuelva puede empezar a decidir por dónde vas y qué evitas.
Antes de llamarlo pánico
Un ataque de pánico puede incluir palpitaciones, sudor, temblor, mareo y falta de aire. Pero esos síntomas también pueden tener otras causas. Si son nuevos, distintos, intensos o hay dolor de pecho, desmayo o dificultad respiratoria importante, busca atención médica urgente. No decidas que «no es peligroso» por reconocer una lista.
Si ya te evaluaron y reconoces el episodio
Puedes recordar el plan acordado con tu profesional y buscar un lugar seguro. No necesitas ganar una batalla contra cada sensación ni culparte si te asustas.
No te obligues a permanecer donde hay un peligro real. Cuando el miedo lleva a evitar situaciones seguras de forma repetida, eso puede trabajarse gradualmente en tratamiento; no es una prueba que debas improvisar durante el episodio.
Respirar muy rápido o forzar respiraciones grandes puede aumentar el malestar. Intenta permitir un ritmo cómodo, sin retener el aire ni seguir una cuenta que te resulte difícil.
Un apoyo sencillo para atravesar el momento
Apoya los pies o nota el contacto con la silla. Si atender a la respiración te inquieta más, dirige la atención a algo estable del entorno.
Puedes nombrar lo que notas sin asegurar un diagnóstico: «Estoy muy asustado; voy a seguir mi plan y pedir ayuda si lo necesito». No hace falta prometer que terminará en un número exacto de minutos.
Mira algunos objetos y describe su color o su forma. Evita el hielo directo, olores intensos o estímulos dolorosos para «interrumpir» el episodio. Si algo aumenta el malestar, déjalo.
Hay tratamientos para los ataques recurrentes y el miedo a que vuelvan, incluida la psicoterapia. La evaluación ayuda a elegir el plan adecuado; no se puede prometer un número de sesiones. Si limita tu vida, busca apoyo, aunque entre episodios te encuentres bien.
Para distinguir orientación general de una situación que necesita atención, consulta Qué hacer cuando sientes ansiedad: primeros pasos y cuándo pedir ayuda y Primera sesión con un psicólogo: qué esperar y cómo prepararte.
Para ampliar: NIMH: trastorno de pánico.