Terapia para la relación con tu cuerpo · Online
Acompañamiento psicológico profesional para hombres y mujeres que se miran al espejo antes de salir y calculan qué esconder. Un espacio para entender de dónde viene esa mirada exigente y construir otra forma de habitar tu cuerpo.
Cuando el cuerpo se vuelve un cálculo
Te miras al espejo antes de salir y ya sabes qué vas a intentar corregir. Hay ropa en el clóset que ya no te pones —no porque no te sirva, sino porque no soportas cómo te ves con ella puesta. Borras una foto antes de que alguien más la vea. Evitas la piscina, la playa, el vestidor, cualquier lugar donde tu cuerpo quede expuesto sin que puedas controlarlo.
Y cuando entras a un lugar —una reunión, una fiesta, un salón lleno de gente— haces un cálculo silencioso: quién te está mirando, qué está pensando, si lo notaron. Ese cálculo no elige género: les pasa a las mujeres y les pasa a los hombres, aunque casi nadie les hable a ellos de esto.
De dónde viene esa mirada
En muchas casas latinas el cuerpo se comenta en voz alta, en la mesa, delante de todos: «estás gordita», «te ves demacrado», «ese pantalón no te queda». Se dice con apodos que se llaman «de cariño» y se repite tanto que deja de sonar raro. Casi nadie ahí quiso hacerte daño —así aprendió a hablar del cuerpo, y así te lo enseñó a ti.
Si además saliste de tu país, esa mirada se multiplica: llegas a un lugar donde tu cuerpo, tu acento o tu piel de pronto son «lo distinto». Cargas la comparación que trajiste de casa y la de un entorno nuevo que también te mira raro, al mismo tiempo.
Lo que realmente está en juego
Por eso cambiar el cuerpo —entrenar más, vestirte distinto, editar la foto antes de subirla— no calmó lo que dolía: el malestar nunca vivió en el cuerpo, vivía en la relación con él. Y esa relación no cambia sola cuando cambia el reflejo; cambia cuando entendés de dónde viene la mirada que te lo exige.
Lo que ya intentaste
Seguramente ya intentaste varias cosas: cuidar lo que comes, entrenar, cambiar el clóset entero, elegir el ángulo o el filtro antes de publicar una foto. Nada de eso estuvo mal —tiene sentido buscar alivio donde se puede. Pero si la mirada crítica seguía ahí después de cada intento, es porque el problema nunca fue solo el cuerpo: era la relación con él, y esa no se resuelve desde afuera.
Si esto incluye restricción, atracones o purgas
Eso necesita una valoración especializada, no una página web. En la sesión de valoración lo conversamos con seriedad y te oriento hacia la atención que corresponda. Si estás en crisis o tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda ahora: en Colombia, Línea 106; en Estados Unidos, 988. No estás solo/a.
Quién te acompaña
Soy psicólogo clínico con más de 15 años de experiencia, con formación en terapia familiar sistémica. Pero antes que los títulos, te ofrezco una presencia: alguien que escucha sin apurarte y sostiene contigo lo que hoy se siente difícil de cargar a solas.
La relación con tu cuerpo se transita mejor acompañado/a. Si sientes que es el momento, demos juntos el primer paso —a tu ritmo, sin compromiso.
Maestría en Terapia Familiar Sistémica
Universidad Simón Bolívar
Psicólogo clínico
Más de 15 años de experiencia
Docente universitario
Formación e investigación en psicología
Enfoque sistémico-relacional
Basado en evidencia
Mi enfoque
Trabajo desde un enfoque sistémico-relacional: no miro tu malestar con el cuerpo como un defecto de carácter, sino como algo aprendido en tu historia de vínculos, que se puede desaprender.
Miramos cómo te hablas frente al espejo y qué tan parecido suena a como te hablaron en tu casa.
La foto, la piscina, el clóset, la reunión. Identificamos los momentos concretos y qué pasa por tu cabeza en cada uno.
El objetivo no es que te guste todo lo que ves. Es que dejes de vivir en guerra con tu reflejo.
Cómo empezamos
Escribes por WhatsApp o dejas tus datos en el formulario. Reservamos una primera sesión de 60 minutos por videollamada, a tarifa reducida (50%).
En esa primera sesión escucho cómo se manifiesta esa mirada crítica en tu día a día y desde cuándo la reconoces. Sin diagnósticos apresurados: si algo apunta a restricción, atracones o purgas, te oriento hacia la valoración que corresponde.
Decides con la experiencia, no a ciegas. Si sientes que es para ti, acordamos un acompañamiento a tu medida. Si no, te orientaré igual hacia lo que necesites.
No busco que te guste todo lo que ves en el espejo. Busco que dejes de estar en guerra con tu reflejo.
— Ricardo De Castro King · Psicólogo
Tu primer paso
Una primera sesión para conocernos y definir tu proceso. A tarifa reducida para que decidas con la experiencia, no por compromiso.
60 minutos · Videollamada · 100% confidencial
Agendar mi valoración¿Es más que el cuerpo?
Si notas que esa misma exigencia aparece también en cómo te tratas en general —no solo frente al espejo—, puede que valga la pena mirar la relación contigo mismo/a de forma más amplia.
Terapia para la baja autoestimaAntes de agendar
No necesariamente. Si notas restricción, atracones o purgas, eso necesita una valoración especializada; en la sesión te oriento con seriedad hacia lo que corresponda.
Identificamos las situaciones concretas que disparan esa mirada crítica —el espejo, la foto, la ropa— y trabajamos, paso a paso, una forma distinta de habitar tu cuerpo.
Sí. El malestar con el cuerpo no es solo de mujeres; a los hombres también les pasa, aunque casi nadie les hable de esto.
Sí, trabajo con el mismo enfoque y la misma evidencia que en terapia presencial.
US$25 (50% de descuento sobre el valor regular de US$49.99), 60 minutos por videollamada.
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