El primer invierno
El primer otoño fue bonito: las hojas rojas, las fotos, la sensación de que lo habías logrado. Luego llegó el primer invierno de verdad. Oscurece a media tarde, el frío no se parece a nada que hayas sentido, el trabajo no es el de tu profesión y las conversaciones en inglés o en francés te dejan con la cabeza cansada. Y un día, sin saber bien por qué, te descubres llorando en el autobús.
Te dices que no tiene sentido, que lo elegiste, que en tu país estarías peor. Y aun así duele.
No eres la única persona
Según Statistics Canada, en 2021 vivían en Canadá 726.820 personas latinoamericanas, casi el triple de las 251.585 que había en 2001. Es una de las comunidades que más ha crecido en el país. Pero crecer en número no significa que cada persona tenga red: muchas llegan sin familia cerca, con títulos que todavía no se reconocen y con gente en casa que espera solo noticias buenas.
En salud pública se habla del «efecto del inmigrante sano»: quienes migran suelen llegar con una salud igual o mejor que la de la población local, pero esa ventaja no es fija. Usando datos poblacionales canadienses, Kyunghwa Kwak analizó en 2018 cómo varía el bienestar de las personas inmigrantes según la edad y el género, y encontró que la ventaja no se mantiene igual para todos ni todo el tiempo. Dicho en simple: no te estás «debilitando». El estrés acumulado de adaptarte pasa factura si nadie lo atiende.
Sientes que volviste al punto de partida
Uno de los pensamientos más dolorosos de esta etapa es «estoy igual que cuando llegué», o peor, «estoy peor que en mi país». Lo digo así en sesión:
“No volviste al mismo punto, es un espiral... estás igual en las X, no en la Y.”
— Ricardo De Castro King
Si dibujas tu proceso como un círculo, cada mal día te devuelve al inicio. Si lo dibujas como un espiral, un mal día puede parecerse al anterior visto desde arriba, pero estás en otro nivel: ya conoces la ciudad, ya resolviste trámites que antes te paralizaban, ya sabes a quién llamar. La tristeza se repite; tu lugar no es el mismo. Escribí más sobre esto en el estancamiento es espiral, no círculo.
El duelo de llegar
Solemos hablar del duelo de irse: lo que se deja. Pero hay otro, menos nombrado, que es el duelo de llegar. Es soltar la versión de ti que tenías allá —con tu profesión, tu idioma, tu lugar en la familia— mientras construyes otra que todavía no existe del todo. Ese estar entre dos cansa. Lo explico por etapas en las fases del duelo migratorio.
A muchas personas profesionales les pega especialmente: médicas que trabajan como asistentes, ingenieros que reparten pedidos, docentes que limpian oficinas. No es solo un tema de dinero. Es identidad. Y a veces aparece la sensación de ser un fraude en todos lados, que desarrollo en el síndrome del impostor en el extranjero.
Lo que sí puedes hacer esta semana
- Busca la luz: sal al menos diez minutos en las horas de sol, aunque haga frío.
- Ponle nombre a un logro concreto de este año en Canadá, por pequeño que parezca.
- Habla con una persona de tu comunidad que lleve más tiempo que tú: pregúntale qué fue lo más difícil de su primer año.
- Decide una cosa de tu cultura que vas a sostener sin pedir permiso: una comida, una música, una forma de celebrar.
- Revisa si estás usando el celular para no sentir. La pantalla acompaña, pero no abraza.
Termómetro para hoy
- ¿Qué sé hacer hoy en Canadá que el día que llegué no sabía?
- ¿Qué parte de mi identidad de allá siento que perdí y cuál sigo cuidando?
- ¿Con cuántas personas puedo hablar de cómo estoy, de verdad, esta semana?
- ¿Mi tristeza empeora en los meses de menos luz?
Si la última respuesta es sí, lee también sobre la depresión estacional en migrantes: el invierno no es solo un tema de abrigo.
Cuándo pedir ayuda
Si llevas semanas sin energía, si dejaste de disfrutar lo que antes te gustaba, si duermes mucho o muy poco, o si sientes que no hay salida, no lo cargues en silencio. Y si estás en peligro, llama o escribe al 988, la línea de crisis de Canadá, disponible las 24 horas.
Trabajo por videollamada desde Colombia, en español. Desde Toronto o Montreal, mi horario coincide casi por completo con el tuyo; desde Vancouver o Calgary, las sesiones caen entre la mañana y media tarde. El encuentro inicial individual dura 60 minutos y cuesta US$37.49. Si te reconoces en esto, escríbeme.
Fuentes
- Statistics Canada. The Daily, 29 de junio de 2026.
- Kwak, K. (2018). Age and Gender Variations in Healthy Immigrant Effect: a Population Study of Immigrant Well-Being in Canada. Journal of International Migration and Integration.