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Duelo migratorio

Navidad lejos de casa: cómo atravesar diciembre en otro país

Por , Psicólogo · T.P. 106127

La videollamada de Nochebuena

Por la diferencia horaria, la Nochebuena de tu familia te encuentra a una hora rara: de madrugada, o cuando apenas termina tu jornada. Abres la videollamada y ahí están: la mesa llena, los primos gritando, tu mamá con el delantal de siempre, alguien que deja la cámara mirando al techo. Te ríes, saludas, dices que estás bien. Cuelgas y te quedas en silencio, con un plato que no sabe igual y una tristeza que no sabes dónde poner.

Y te preguntas por qué te afecta tanto, si ya llevas años afuera, si sabías que iba a ser así.

No es solo nostalgia

La American Psychological Association encuestó en noviembre de 2023 a 2.061 adultos en Estados Unidos sobre la temporada de fin de año. El 89 % dijo que algo le generaba estrés en esas fechas, y el 38 % mencionó específicamente extrañar a la familia o a seres queridos. El 72 % estuvo de acuerdo en que la temporada puede sentirse agridulce. Y entre quienes sentían estrés, el 70 % dijo sentirse cómodo hablando de eso con otras personas, pero solo el 41 % reconoció que realmente lo hacía; uno de cada cinco admitió aislarse.

Esa encuesta no se hizo con migrantes. Pero si a un diciembre «normal» le sumas la distancia, el frío en lugar del calor de casa y la sensación de estar perdiéndote algo, se entiende por qué tantas personas latinas en el exterior llegan a enero con el tanque vacío.

La ola

Diciembre trae olas. Una canción de diciembre en un supermercado, el olor de algo en el horno, una foto en el grupo familiar. Y de pronto estás llorando por algo que creías superado. Sobre eso digo algo que a veces sorprende:

“La mayoría de las veces que te duele no tiene que ver con tu mamá, sino que tiene que ver contigo... aprendamos a llamar el duelo la ola.”

— Ricardo De Castro King

No significa que no extrañes a tu mamá. Claro que la extrañas. Significa que la ola, además del recuerdo, trae información sobre ti hoy: que te falta descanso, que te falta compañía, que necesitas un ritual propio en este lugar.

Cuando llamas al dolor «la ola», pasa algo útil: dejas de pelearte con él. Una ola llega, sube y baja. Lo desarrollo en el duelo como ola.

Un diciembre propio

Muchas personas pasan las fiestas lejos intentando replicar exactamente lo de casa, y cuando no lo logran, el contraste duele más. Otras deciden ignorar la fecha y terminan solas frente al celular a medianoche. Hay un punto medio:

  • Elige uno o dos rituales de casa que sí quieras conservar: una receta, una canción, la novena.
  • Crea uno nuevo que pertenezca a tu vida de ahora.
  • Busca compañía real, aunque no sea familia: otros latinos, compañeros de trabajo, vecinos que también están lejos.
  • Acuerda con tu familia una llamada a una hora que te sirva a ti, no solo a ellos.
  • Cuida el día después: el 25 de diciembre y el 1 de enero suelen ser más duros que la propia noche.

Lo que puedes decirle a tu familia

Muchas veces fingimos que todo está bien para no preocupar a quienes están lejos. Pero esa actuación cansa, y además te deja sin el apoyo que sí podrían darte. No tienes que contarlo todo. Puedes decir algo tan simple como «este año me está costando más; me hace bien escucharlos». Esa frase no les quita la fiesta: les da la oportunidad de acompañarte.

Y si en tu familia lo emocional no se habla, empieza por lo concreto: pide que te guarden un pedazo de la natilla en una foto, que te pongan en el altavoz durante la novena, que alguien te llame el 25 por la mañana. Los rituales pequeños también sostienen.

Termómetro para hoy

  • Del 0 al 10, ¿cuánto me pesa pensar en diciembre?
  • ¿Qué extraño exactamente: personas, lugares, comidas, la versión de mí que era allá?
  • ¿Con quién voy a estar, en persona, alguna de esas noches?
  • ¿Qué necesito yo este año, que no sea lo que se espera de mí?

Si hay culpa por no viajar, o por no poder enviar lo que querías, mírala también: lo escribí en la culpa del emigrante. Y si este año falta alguien que murió en tu país y no pudiste despedir, lee el duelo familiar sin poder viajar.

Si este diciembre pesa demasiado

Si la tristeza no baja después de las fiestas, si bebes más para pasar las noches o si te aíslas cada vez más, no lo dejes para enero. Y si en algún momento sientes que no quieres seguir, busca ayuda de inmediato: 988 en Estados Unidos y Canadá, 024 en España, 106 en Colombia.

Hablar de esto en tu idioma, con alguien que también sabe lo que es extrañar, puede cambiar cómo atraviesas estas semanas. Trabajo por videollamada desde Colombia, en español. Escríbeme por WhatsApp.

Fuentes

Profundiza en temas relacionados: el duelo como ola · la culpa del emigrante · el duelo familiar sin poder viajar.